25 febrero 2026
La piel grasa es uno de los tipos cutáneos más malinterpretados. Muchas personas con brillos o poros dilatados creen que hidratar su piel es un error, cuando en realidad es uno de los pasos más importantes de cualquier rutina. Elegir la mejor crema hidratante para piel grasa no es una cuestión menor: usar una textura inadecuada o saltarse la hidratación puede desencadenar un círculo vicioso de deshidratación y exceso de sebo. En esta guía, nuestro equipo experto en dermocosmética te explica qué buscar, qué evitar y qué productos funcionan realmente.
¿Por qué la piel grasa necesita una hidratación específica?
Existe un error muy extendido: pensar que la piel grasa ya está suficientemente "hidratada" por el exceso de sebo. Nada más lejos de la realidad.
El sebo y el agua son dos cosas distintas. Una piel puede producir mucha grasa y estar, al mismo tiempo, deshidratada. De hecho, la deshidratación es uno de los principales desencadenantes del exceso de producción sebácea: cuando la piel detecta que le falta agua, compensa produciendo más grasa.
La piel grasa necesita el mismo aporte de hidratación que cualquier otro tipo de piel. La única diferencia es que hay que adaptarlo a texturas específicas: más ligeras, no comedogénicas y con activos equilibrantes. Usar una crema rica o muy oclusiva en una piel grasa puede obstruir los poros y empeorar los brillos, pero prescindir de la hidratación por completo tampoco es la solución. El equilibrio es la clave.
Además, si usas activos correctores como el retinol, el ácido glicólico o el ácido salicílico —muy comunes en pieles grasas y con tendencia acneica—, la hidratación se vuelve imprescindible para compensar el efecto astringente y renovador de estos ingredientes y evitar que la piel se irrite o descame.
Principios activos clave: ¿Qué buscar en tu hidratante si tienes brillos?
A la hora de elegir una crema hidratante para piel grasa, los ingredientes importan tanto como la textura. Estos son los activos más relevantes:
Ácido hialurónico: Es el protagonista indiscutible de la hidratación en piel grasa. Atrae y retiene el agua en la piel sin aportar ni una gota de grasa. Excelente para todas las edades, especialmente para pieles jóvenes que buscan un hidratante eficaz y de origen natural.
Niacinamida: Un activo multifuncional con acción reconfortante, hidratante y correctora al mismo tiempo. Regula la producción de sebo, reduce la apariencia de los poros y aporta luminosidad. Es uno de los ingredientes más valorados en formulaciones para pieles mixtas y grasas.
Ácido salicílico y zinc: No son estrictamente hidratantes, pero funcionan como un complemento muy útil. El ácido salicílico exfolia dentro del poro y controla las imperfecciones; el zinc tiene acción matificante y seborreguladora. Su presencia en una crema hidratante aporta un valor añadido para las pieles más propensas al acné.
Agentes matificantes: Ingredientes como la sílice o la niacinamida a dosis altas ayudan a controlar el brillo durante el día, una de las principales preocupaciones de las personas con piel grasa.
En definitiva, la fórmula ideal combina una hidratación eficaz (ácido hialurónico como base) con ingredientes que equilibren la producción de sebo, calmen la piel y aporten un acabado mate o neutro.
Nuestra selección: Las mejores cremas para piel grasa en Farmacia Jiménez
Después de analizar cientos de casos y de trabajar con las mejores marcas dermocosméticas del mercado, nuestro equipo experto ha seleccionado los cinco productos que mejores resultados ofrecen en pieles grasas.
1. GH Gema Herrería Función Barrera Crema Gel — Hidratación ligera que restaura la barrera cutánea
Esta crema gel de textura ultraligera es una opción excelente para pieles grasas que utilizan activos correctores como el retinol o los ácidos. Su principal función es restaurar y reforzar la barrera cutánea, compensando el efecto irritante o descamativo de estos tratamientos sin añadir grasa ni peso. Se absorbe rápidamente, deja un acabado fresco y cómodo, y actúa como un "escudo" que permite seguir usando los activos más potentes sin comprometer la tolerancia de la piel.
2. Isseimi O3 Depur Crema Purificante con Ozono — Antibacteriana, antioxidante e hidratante
Una propuesta diferencial que incorpora ozono como activo estrella. El ozono aporta una triple acción: antibacteriana (ideal para pieles con tendencia acneica), antioxidante (protege frente al daño ambiental) e hidratante. Esta crema está especialmente pensada para usarse junto a tratamientos correctores, ya que compensa la deshidratación que estos pueden generar al mismo tiempo que trata activamente la piel. Su textura ligera y purificante la convierte en una opción muy completa para pieles grasas con imperfecciones.
3. Endocare Age Barrier Hyaluboost Gel Crema — Textura fresca con hidratación intensa y reparación de barrera
Similar en filosofía a la crema gel de función barrera, pero con una textura aún más fresca y ligera. Es una opción muy cómoda para los meses de calor o para pieles que no toleran nada pesado. Combina una hidratación profunda gracias al ácido hialurónico con la capacidad de restaurar la función barrera cutánea. Ideal para quienes buscan una hidratación eficaz sin ningún tipo de residuo ni sensación grasa. Se puede usar perfectamente bajo el protector solar de mañana.
4. Caudalie Vinohydra Gel Crema Hidratante — Hidratación básica con ácido hialurónico y origen natural
Una opción perfecta para pieles jóvenes con piel grasa o mixta que buscan un hidratante sencillo, eficaz y de origen natural. Formulada con ácido hialurónico y extractos de uva, aporta la hidratación necesaria con un acabado fresco y no oclusivo. Es un hidratante básico de referencia para quienes no usan activos correctores agresivos y priorizan fórmulas limpias y naturales. Su textura gel-crema se funde con la piel sin dejar ningún rastro graso.
5. Bioderma Sébium Sensitive — Hidratación específica para piel grasa con acné bajo tratamiento intensivo
Esta crema de Bioderma está diseñada específicamente para pieles grasas con tendencia acneica que están siguiendo tratamientos intensivos contra el acné (como isotretinoína, peróxido de benzoilo o ácidos a alta concentración). Su formulación calmante e hidratante ayuda a reducir la irritación, la sequedad y el enrojecimiento que suelen acompañar a estos tratamientos sin interferir en su eficacia. Es una de las opciones más recomendadas por dermatólogos para mantener el confort cutáneo durante los protocolos anti-acné más agresivos.
¿Si tengo la piel grasa, puedo saltarme la crema hidratante?
Depende de los activos que estés usando en tu rutina. Si utilizas ingredientes con efecto astringente o renovador como el ácido salicílico, el ácido glicólico o el retinol, saltarte la hidratación es un error: tu piel estará más deshidratada y necesitará compensar esa pérdida de agua. Técnicamente, en una rutina muy sencilla sin activos correctores podrías prescindir de ella, pero no es lo recomendable. La hidratación y la corrección no se excluyen: se complementan. Lo importante es encontrar el equilibrio entre ambas con los productos adecuados a tu tipo de piel.
¿Qué significa que una crema sea "no comedogénica"?
Significa que su formulación está diseñada para no obstruir los poros ni favorecer la aparición de comedones (puntos negros o granos cerrados). Es una característica importante para las pieles grasas y con tendencia acneica. Sin embargo, no hay que confundirla con "oil-free": una crema puede ser no comedogénica y contener ciertos aceites o lípidos en su composición. Lo que garantiza la etiqueta "no comedogénico" es que esos ingredientes han sido testados para no taponar los poros, no que la fórmula esté libre de cualquier tipo de grasa.
¿Es normal notar más brillos al empezar una rutina nueva de hidratación?
No debería serlo si hemos elegido bien la textura y los activos adecuados al tipo de piel. Si al incorporar una nueva crema hidratante notas un aumento de brillos, es probable que la textura sea demasiado rica u oclusiva para tu piel. En ese caso, lo más recomendable es cambiar a un formato gel, gel-crema o fluido, revisar los ingredientes de la fórmula y asegurarte de que es específica para piel grasa o mixta. Un buen hidratante para piel grasa no debería aportar brillo, sino equilibrio.
¿Puedo usar la misma hidratante de día y de noche?
Sí, siempre que sea una fórmula equilibrante y bien tolerada por tu piel. Muchas de las cremas diseñadas para piel grasa pueden usarse tanto por la mañana como por la noche sin problema. No obstante, hay un matiz importante: por la mañana es fundamental combinar cualquier hidratante con un protector solar específico para piel grasa o mixta (con acabado mate o fluido, también de textura ligera). La fotoprotección diaria no es opcional: sin ella, todos los beneficios del tratamiento se ven comprometidos por el daño acumulado de la radiación UV.
¿Cuánto tardaré en ver resultados reales en mi piel grasa?
Con un producto adecuado, los resultados se empiezan a notar con sorprendente rapidez: en apenas 3 o 4 aplicaciones —lo que equivale a menos de una semana de uso— ya es posible percibir una mejora en el confort, la textura y la apariencia general de la piel. La sensación de tirantez se reduce, los brillos se equilibran y la piel luce más uniforme. Los resultados más profundos (regulación del sebo, mejora de los poros, reducción de imperfecciones) requieren mayor constancia, pero la diferencia en hidratación y confort es casi inmediata cuando se elige bien el producto.
¿Dudas sobre cuál elegir? Deja que nuestro equipo de expertos te asesore
Elegir la crema hidratante adecuada para una piel grasa no es siempre sencillo, porque dentro de las pieles grasas hay una enorme variedad: pieles mixtas, pieles con acné activo, pieles que ya usan retinol, pieles jóvenes, pieles adultas con grasa pero también con arrugas...
En Farmacia Jiménez ofrecemos un servicio gratuito de asesoramiento dermocosmético personalizado. Nuestros expertos analizan tu tipo de piel, tus necesidades reales y los tratamientos que ya estás usando para recomendarte la combinación más adecuada de crema, sérum y rutina de día y noche.
No es lo mismo hidratar una piel grasa de 20 años que la de una mujer de 45 que también tiene brillos. En cada caso, los activos, las texturas y el orden de aplicación son diferentes. Déjanos ayudarte a construir una rutina que funcione de verdad.
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