Las rojeces son alteraciones de la piel con las que debes aprender a convivir. Podemos actuar frente a ellas aminorándolas, mimetizándolas y manteniéndolas a raya pero nunca desaparecerán para siempre. Por ello las rojeces se deben tratar con productos específicos ya que contienen activos que: evitan la vasodilatación excesiva de los capilares más externos, calman la piel, hidratan en profundidad y sin contener alcoholes, parabenos, conservantes, colorantes, perfumes,…que puedan irritar aún más este tipo de pieles. Hablamos de:

  • Agua termal, de Hammamelis, estractos de Avena Rhealba,…calmantes
  • Ruscus y otros venotónicos
  • Vitamina E , Vitamina C, aceite de Borraja entre otros, que evitan la fragilidad capilar

Las pieles con rojeces tienen que cuidarse sólo y exclusivamente con productos específicos para rojeces y no con otros. No eliminarás las rojeces pero sí podrás controlar su aparición.