Los estrógenos y la progesterona, junto con el sol, son los encargados de favorecer la aparición del “cloasma” o mancha del embarazo. Aunque las manchas ya podían estar desde antes. De igual modo sí se puede actuar para prevenir y tratar la mancha durante la gestación.

  1. Imprescindible el uso de un fotoprotector adecuado al tipo de piel e intensidad solar a diario
  2. Se pueden usar dermocosméticos con activos renovadores e iluminadores como la Vitamina C, inocuos para el feto, que activen la formación de nueva piel y potencien la luminosidad
  3.  Una vez a la semana se debe hacer un peeling físico para eliminar células muertas y piel dañada
  4. Beber 2 litros de agua al día para mantener un nivel óptimo de hidratación en la piel, que siempre es bueno

Incluso así, muchas veces las manchas no remiten y sólo se puede esperar a dar a luz.