Desde el minuto cero de la aparición de la herida ahora ya es posible tratar la cicatriz. Los geles de siliconas son la novedad, fórmulas que se adhieren a la piel formando finas películas protectoras que además de proteger la herida frente a agentes externos (evitando infecciones) minimizan la pérdida de agua de la zona; una piel más hidratada es una piel más elástica y preparada para que la formación de nueva piel sea correcta y que no aparezcan los indeseables “queloides”, bandas engrosadas de la piel por un crecimiento exagerado de tejido cicatricial que con el paso del tiempo se hace más visible.

Así que ya se puede tratar una cicatriz desde el primer día.